desperté con una contractura lumbar entre la tercera y sexta vértebras
no sentía dolor, pero casi no podía moverme
busqué casas de masajes en la guía de teléfonos
había un anuncio a media página de masajes california:
-"nuestras expertas en milenarias técnicas orientales
utilizarán sus grandes habilidades para dejarlo como nuevo"-
mostraba una hermosa chica de veinte años con facha de piruja
y debajo había una lista de los diferentes tipos de masajes
masaje tailandés
masaje coreano
masaje escandinavo
masaje brasileño
masaje guatemalteco
masaje ruso
masaje filipino etc
-ofrecían 50 distintos tipos de masajes-
cogí el teléfono y los llamé
contestó una mujer de voz sensual y sugerente
me pidió el número de mi tarjeta y mi dirección
y me preguntó qué tipo de masaje deseaba
"bueno, tengo un problemilla en la espalda que..."
"masaje brasileño premium -me interrumpió la mujer-
500 pesos más 100 del taxi"
"o.k, un masaje brasileño, entonces"
la mujer que mandaron vestía una de esas minis de licra que usan las putas
y un top que apenas alcanzaba a cubrirle los pezones
aparentaba 18 años y estaba maquillada como una puta
y tenía unas tetas y un culazo de puta madre
el masaje consistió en una mamada de diez minutos
y luego ella se me subió encima y dejo que mi verga se le hundiera hasta el fondo
y estuvo haciendo sentadillas con mi cosa adentro hasta que me corrí
después cogió sus bragas y se las puso y me dijo ciao, baby y se largó
como la contractura no llevaba visos de mejorar
al día siguiente volví a llamar para pedir otro masaje
"¿qué tipo de masaje desea?" preguntó la mujer
"ahora probaré un masaje escandinavo" dije
veinte minutos más tarde llegó la nueva masajista
joven, pelirroja, 1 75; vestida y maquillada como una piruja
se agachó sin preámbulos sobre mi cuerpo
y me hizo una mamada de 10 minutos de duración
y después se puso a horcajadas sobre mi maltrecho cuerpo
y se metió mi enhiesta verga en su cosa y empezó a cogerme
después de hacerme eyacular como un toro bramudo
la nena se bajó de la cama y levantó sus bragas del piso
y se las puso y me dio un beso en la mejilla y se marchó con viento fresco
pero la puta contractura me seguía atormentando la espalda
de modo que al día siguiente decidí probar un tipo diferente de masaje
"quiero el africano invertido" le dije a la tipa del teléfono
una hora más tarde, la puta contractura había desaparecido
me sentía ágil, dinámico y flexible en grado sumo
-en realidad me sentía como nunca antes me había sentido-
y la vida volvía a parecerme un asunto maravilloso
tanto que al salir de la ducha, después de lavarme sus deposiciones
le di una propina de 200 pesos a nakambuto
el tremendo ejemplar de macho nigeriano de casi dos metros de estatura
que tan solo con ponerme a gatas durante escasos 20 minutos
había conseguido lo que nadie más