Al héroe
No quiero saber
mucho de ti
hasta que te asombres
o me difumine
donde la nostalgia,
húmeda y cálida nostalgia
de acá, tu cerebro.
… Espuma, rosa tan sabrosa
y tierna tu cerebro.
Algún día me haré caníbal
como el tal Lecter, sin Aníbal.
Ensanchar el camino de salida
hasta que no quede
en la tierra nadie
salvo tú a salvo
de tantos idólatras.
… Sin cerebro,
huecos negros tan anales
sus cerebros planos
en tus cando-rosas manos.
(Sofía Serra, de "El hombre cuadrado")
Fenomenal Sofía, que fuerza tiene este poema, me encanta. Besos.
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