jueves, 8 de diciembre de 2011

Una ducha al año, no hace daño!


El agua caía por su piel provocando aún más cansancio por la alta temperatura, pero le gustaba tomar la ducha así, como en un géiser de agua ardiente cual lava insípida resbalando por su piel, no usaba gel ni esponja, siempre prefirió el jabón de olor, solo para el cabello usaba el champú de siempre, su marca de siempre, una normal, como toda en ella.

Llevaba bastante rato bajo la cálida lluvia artificial pensando y repensando si era buena idea lo que estaba ocurriendo, lo que le estaba esperando tras la puerta del baño. Instintivamente cogió la pastilla y la acarició entre las dos manos, frotándola en dirección opuesta a las agujas del reloj y formando una agradable espuma con pompas de regalo que al ir explotando unas tras otras lanzaban un aroma que provocaba en su mente un estado febril, imparable, animal.
Soltó la pastilla en el cestillo de las flores de porcelana con la mano izquierda, mientras con la otra introducía la agradable sustancia en su sexo, obteniendo un grato placer con el contacto jabonoso.

Era un ritual encantador, casi venerado, porque además de la limpieza, por la que sentía una mayor fascinación con la edad imaginándose cual mariposa que va hacia la bombilla encendida sin poder evitarlo, obtenía una recompensa añadida por el aroma tan floral que desprendían sus partes íntimas tras ello y que la elevaba a un estado casi sobrenatural.

Cogió el brazo de la ducha y proyectó directamente su chorro hacía el lugar donde más pompas de jabón se habían formado, con algo de precipitación y nerviosismo, pues  mientras, en su mente se repetía la misma idea, ahora no, no es necesario, quizás en otra ocasión continúe con el chorro ahí, hoy tengo prisa, y cerró el grifo mientras las últimas gotas de agua resbalaban desde su hermosa caballera hasta la planta de sus pies.

Salió de la ducha y comenzó a dar pequeños toques con la toalla sobre su cabello y cuerpo, pero quiso mantenerse húmeda y con ritmo ligero pasó a su habitación. Miró leoninamente hacia su cama, sí, allí estaba su presa, esperándola, y comenzó en su dirección un contoneo natural y mojado…

3 comentarios:

  1. Que bueno¡¡¡ esto se estaba poniendo al rojo vivo, fenomenal comienzo. Un besazo.

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  2. Gracias, amiga, me alegra que te guste... estaba pensando que el rojo viene muy bien, y en mi Jardín es el verde el que prima, pero aquí... con tu permiso... alcanzaré mi mayoría de edad ¿vale? Bss y gracias...

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