domingo, 5 de julio de 2026

que la fuerza te acompañe



una que otra vez al año
de madrugada, mientras duermo
recibo una llamada al celular
de mi hijo muerto

no nos decimos gran cosa
cómo andas, qué tal el clima
cómo está todo por allá
un largo silencio, un carraspeo
una breve despedida y adiós

su voz nunca trasluce mayor sentimiento
su voz, en realidad, nunca trasluce nada
-a veces creo que la puta llamada
es una jugarreta de mi mente
y que sólo ocurre dentro de mi cabeza-

en todo caso, sin embargo
en días subsiguientes siento como si
el switch endorfínico en mi hipotálamo se hubiese quedado pegado en "on":
me levanto de buen humor
saludo al hijo de puta del vecino
le devuelvo las llamadas a mi ex
y le digo que yo también la extraño
-mientras siga viviendo a 2000 kilómetros de distancia-

incluso las chicas del tijuana
cuando acudo el viernes en la noche
a coger mi buen pedo de costumbre
se declaran sorprendidas de lo animado que luzco
el buen aspecto que tengo
la rapidez con que invito los tragos

y una vez rematada la juerga, ya hasta el gorro
de regreso a mi cueva por las calles desiertas del pueblo
no solo no termino despatarrado
con la bragueta abierta y los pantalones meados
en cualquier zanja a cielo abierto

sino que recorro todo el camino con paso ligero
mientras voy silbando por lo bajo, alegremente
la tonadita de una canción del año de la tostada

de cuya letra no recuerdo ni maldita palabra





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...