sábado, 28 de enero de 2012

Un día
jugando con un bolígrafo,
me puse a escribir.
Y tras aquello
me quedé leyendo,
contemplando al cadáver.
Salí a la calle
tenía las manos azules,
llovían átomos,
me dirigí a la policía
y me entregué.

3 comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...