Si yo hubiera tenido, desde siempre, una
muleta, una muleta metafórica, por supuesto; una madre que hubiera
exclamado nada más verme: Hijo, tú eres lo mejor que hay en este mundo; un padre que me hubiera mirado con orgullo, comentando: Este retoño mío llegará muy lejos;
una casa como una fortaleza, fortaleza en sentido figurado, no hay ni
que decirlo, con un enjambre de personas que me hubieran proporcionado
la suficiente consistencia y fe en mí mismo.
Si
yo hubiera tenido, desde siempre, todo esto, ahora, ya mayor, vetusto,
los caballeros me dirían por la calle, previa alzada de sombrero y
reverencia: Hola, muy buenos días, Don Anselmo, para usted no pasa el tiempo, se le ve siempre magnífico;
posiblemente las damas, a mi paso, dejarían caer su guante sutilmente,
para iniciar un galanteo, y me dedicaría a mis estudios filosóficos,
llegando a ser así un erudito.
Si
yo hubiera tenido, desde siempre, una muleta, una muleta metafórica,
por supuesto, mi madre no hubiera sido la que fue: defraudada, lúgubre y
huraña; mi padre no me hubiera mirado con desprecio, pensando,
indiferente: Este vástago mío no es, ni de lejos, el que yo hubiera querido;
mi mujer no me hubiera abandonado argumentando que no soy más que un
desperdicio; mis hijos no me hubieran repudiado al pensar que era un
padre indigno; ahora, ya mayor, vetusto, no sería, desde luego, un
miserable chupatintas con un porvenir incierto; no viviría en una
buhardilla inmunda con un catre nauseabundo por el suelo, y no iría,
evidentemente, por la calle rozando las paredes, con el inconfesable
propósito de no ser visto.
Si
yo hubiera tenido, desde siempre, una muleta, una muleta metafórica,
por supuesto, en lugar de llamarme, simplemente, Pepe, me llamaría,
seguro, Don Anselmo.
Plas plas plás esto son aplausos, genial María, tienes que estar aquí con nosotros siempre que quieras, escribes fenomenal. Muchos besos.
ResponderEliminarjejejejeje, son menudencias escritas en un rapto. Me alegro que te gusten.
ResponderEliminarMuchos besos
No te he pedido permiso para ponerlo porque me diste el relato y lo que se da no se quita...Ahora los demás pónlos tú.
ResponderEliminar¡¡Qué bueno!!
ResponderEliminarVigilante
ResponderEliminarSuponiendo, es mucho suponer,que sepa cómo se hace para ponerlos. Ya sabes que para todo esto de la informática soy subnormal.
Muy buena Narrativa,para una historia Circular
ResponderEliminarHola, Marius
ResponderEliminarHan pasado muchos, muchos años...no sé si leeras este mensaje...muchos recuerdos
Marta