Oculto entre las sombras,
orgasmos onanistas.
Malgasto el recuerdo de las
formas,
con las que di sentido a mi vida.
Ahora solo veo una roca,
que me
arrastra y tira.
Pero regresan mis hordas.
Poco a poco vuelven mis miras.
Me concentro en lo que me
importa,
y ya no
veo su mirada.
Al fin escapo a esta tumba.
Al fin regreso a la cima.
Y ahora como en una duna,
todos
los granos declinan.
Genial Sergio, este poema me encanta, te veo como más maduro, noto que has mejorado mucho. Besos y Feliz Año.
ResponderEliminargracias lolita, pero eso de madurar lo veo difícil, a lo sumo habré perdido capacidad neuronal, porque estas fiestas han sido un aalcoholización masiva
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