Camina mi cuerpo etéreo atravesando la polvareda por lo que fue una avenida en una ciudad cualquiera. Lo que mis ojos ven es un espectáculo dantesco.
Ruinas y escombros por doquier, coches incendiados, caos y confusión.
Oigo el llanto de un pequeño de apenas tres años con el rostro ennegrecido y cubierto de lágrimas.
A su lado yace una mujer, su madre supongo, con el cuerpo ensangrentado y
cosido a balazos. Corro hacia él niño y una voz me dice:
-¡No hagas eso, estás aquí para observar!
-¡Además ellos no te ven, recuérdalo!-contesta la voz.
Impotente, sigo mi camino y a unos quinientos metros de mí, un autobús repleto de personas, salta en mil pedazos por el impacto de una bomba mientras la calle se va llenando de restos humanos.
-¿Qué es esto?-pregunto horrorizada.
-Es la GUERRA-contesta la voz.
-¿Quieres ver más?-me dice.
-¡No, me quiero ir!-sollozo con el rostro cubierto de lágrimas.
Me sumerjo en un remolino y aparezco en pleno desierto, donde se encuentra una pequeña población a escasos metros.
Camino por áridos terrenos yermos y me acerco al conjunto de casas.
Humildes chozas hechas de adobe y paja habitadas por cadavéricas personas.
Cuerpos desnutridos…miradas de desesperación….
-¿Qué les pasa?-pregunto.
-Es el HAMBRE-replica.
-¡Por favor, sácame de aquí!
En apenas unos segundos estoy en una hermosa selva tropical, un vergel
con una frondosa vegetación.
A lo lejos, oigo unos ruidos intensos y corro hacia allí.
Observo atónita como poderosos monstruos de metal derriban cientos y cientos de árboles.
-¿Por qué?-vuelvo a preguntar.
-Esto es la CODICIA, mi niña-responde la voz.
Y antes de poder hablar, me hallo ante un monstruo enorme, metálico,
cubierto de espejos llamado NACIONES UNIDAS.
Subo en un lujosísimo ascensor y llego hasta una sala donde se encuentran hombres y mujeres perfectamente vestidos y elegantes, sentados alrededor de una enorme mesa y cortando en pedacitos lo que a mí me parece una tarta.
-¿Es el cumpleaños de alguien?.
-¿Por qué lo dices?-responde uno de ellos.
-Parece que estuvieran partiendo una tarta -contesto.
A lo que la voz grave y melancólica me responde:
-No, mi niña. Lo que están haciendo es repartirse el mundo. Ellos son el PODER y todo lo que has visto es el PLANETA que habitarás dentro de nueve meses…….
Ojalá no sea más que un relato......
Buen domingo para todos y sed felices.
ResponderEliminarMi abrazo lleno de cariño.
De cerca me tocaron algunas de esas cosas. Y hay que seguir gritando siempre BASTA, como tú. Un saludo.
ResponderEliminarMorgana, que sabiduría en lo que escribes. Besos y abrazos, yo también grito BASTA.
ResponderEliminarDesgraciadamente es más que un relato. Es una crónica de la terrible realidad del cada día. Es un grito de rebeldía, ante la impotencia de tener que seguir viviendo en un mundo que nos negamos a aceptar.
EliminarGracias y abrazo solidario.
QUISE REFLEJAR EN ESTA ENTRADA LA REALIDAD DE NUESTRO MUNDO.ESPERO QUE NOS CONCIENCIEMOS TODOS DE ESTA LOCURA.
ResponderEliminarMI ABRAZO ENORME.
Lucharemos por que la preciosa niña que está por llegar viva en un mundo distinto al que vivimos, gracias por difundir el mensaje de un modo tan bonito. Cuánto realismo en tus palabras. El vídeo, espero que no lo vean como un simple vídeo.
ResponderEliminarAhora no puedo, más tarde leo tu otra publicación y comento.
Abrazos!!!
EL VÍDEO HABLA POR SÍ SOLO,ES DEMASIADO DOLOROSO.....
ResponderEliminarPERDON POR LAS MAYUSCULAS,PERO RESULTA MAS COMODO PARA MIS MANOS.
GRACIAS.