jueves 26 de enero de 2012
EL HIJO DE PUSKAS: Los organizados
A los organizados no les importa
nada que hayas nacido en un caserío de Lauros con cerezos y manzanos y
perales de San Juan. En un caserío donde los cantos de las malvices en
primavera ahogan los zumbidos de las abejas.
A los organizados no les parece
decisivo que Lauros careciera de autobús y cajero automático y tiendas
de ultramarinos. Que en Astobieta no hubiera sofás ni alfombras ni
calefacción central ni agua caliente.
Les da lo mismo que tu padre fuera alcohólico y brillante y parco y calamitoso.
Nada les dice que tu vida
transcurriera rodeado de cinco mujeres fuertes y de carácter, cinco
mujeres como cinco baobabs andantes que todo te lo llevaban y te lo
hacían, todo te lo dejaban en la palma de las manos.
A los organizados les resulta
indiferente que hayas plantado más de un millón de puerros, que conozcas
qué luna es propicia para las acelgas, las distintas clases de
lechugas, cómo se capan las plantas de tomate, los centímetros de
profundidad a los que se han de sembrar las patatas.
Qué diferencia hay entre una
culebra y una víbora, cómo matarlas, por qué las vacas se reúnen en
torno a un poste de luz, qué significa, que sepas todo eso no les
importa a los organizados.
A los organizados no les compete
que nueve décimas partes de tu infancia y adolescencia las pasaras
totalmente solo, jugando a pelota solo, caminando con el perro solo,
haciendo nada, paseando con el tiempo.
A los organizados sólo les
importa tu lugar de nacimiento. Ellos miran las coordenadas espaciales
de Astobieta, 43° 18′ 57.96″ N y 2° 55′ 27.98″ W, y a partir de ahí
disponen de tu vida. Entonces dicen, los unos:
–Astobieta pertenece a Euskadi.
Y dicen, los otros:
–Astobieta pertenece a España.
Aquella monja que insistió a tus
padres para que siguieras estudiando, la hermana Sagrario, la que te
salvó de las huertas y las vacas, todo eso les da igual a los
organizados.
Aquel profesor de latín del instituto Txorierri, José Antonio Beobide, el que te enseñó los primeros versos de la Eneida y te inoculó su pasión por la antigüedad grecolatina, todo eso es accesorio para los organizados.
Todo lo que te enseñó en la universidad Francisco Letamendia. Todo lo que te enseñó Álvaro Gurrea. Lo importantes que fueron para ti. Qué más les da.
Todo lo que te enseñó en la universidad Francisco Letamendia. Todo lo que te enseñó Álvaro Gurrea. Lo importantes que fueron para ti. Qué más les da.
Que la ermita de Lauros tuviera
una parte izquierda para que se sentaran las mujeres y una parte derecha
para los hombres; que en tu colegio hubiera un patio para las chicas y
un patio para los chicos, les parece indiferente.
Que estuvieras rodeado de laurotarras fantasiosos que negaban las versiones de los diarios y se inventaban las suyas propias, qué les va a importar eso.
Que estuvieras rodeado de laurotarras fantasiosos que negaban las versiones de los diarios y se inventaban las suyas propias, qué les va a importar eso.
Los organizados sólo se encargan
de las historias grandes. No atienden a los casos particulares. Sólo se
preocupan de las estructuras y las esencias y no pueden descender a las
personas. Ellos están muy ocupados escribiéndote la historia que debes
aprender, los libros que debes leer, los atletas a los que debes animar,
el idioma que debe estar por encima y el idioma que debe estar por
debajo.
Lo hacen porque saben y están
capacitados. Los organizados no dudan nunca. Tú estás escribiendo una
historia subjetiva y no sabes ni sabrás nunca si tu padre fue un genio o
un loco o un borracho, y eso que compartiste miles de horas a su lado,
pero eso no les pasa nunca a ellos. Los organizados escriben con método
sobre cosas que nunca han visto y no se limitan a opinar o proponer, no:
ellos demuestran. Son sabios. Informan de forma objetiva. Por
eso sorprende tanto que las conclusiones a las que llegan unos
organizados sobre los mismos hechos sean tan diferentes a las de los
otros organizados.
Les da igual que la única
memoria de los laurotarras se remita a la Guerra Civil. Que la única
constancia que tienen de sus antepasados sea la de que cultivaban la
tierra, cortaban la hierba y ordeñaban las vacas.
Nada les altera lo que supuso para ti el descubrimiento de Victor Hugo. Lo que supuso la primera vez que viste correr a Hicham el Guerrouj. El combate de Alí contra Cleveland Williams. La curva de Laguna Seca en la que Rossi superó a Stoner.
Nada les altera lo que supuso para ti el descubrimiento de Victor Hugo. Lo que supuso la primera vez que viste correr a Hicham el Guerrouj. El combate de Alí contra Cleveland Williams. La curva de Laguna Seca en la que Rossi superó a Stoner.
Nada les dice tu historia
propia, tus libros propios, tus deportistas favoritos, tus cantantes, tu
manera de hablar con tu perro, la forma en que te asusta la muerte.
A los organizados nada les
importa eso. Son hombres que están muy ocupados tomando decisiones de tu
parte y por tu propio bien. Lo único que les importa es la maldita
casualidad del punto exacto donde has nacido. Se limitan a mirar las
coordenadas espaciales de Astobieta, 43° 18′ 57.96″ N y 2° 55′ 27.98″ W,
y se imponen la tarea, los unos:
–Es vasco y hay que adoctrinarlo.
Y se aplican al trabajo, los otros:
–Es español y hay que adoctrinarlo.
.
Publicado por
Neorrabioso
Neorrabioso-Batania, lo mejor de lo mejor. Todo el que te conoce te quiere y te admira. Abrazos.
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