me dicen que la historia se acabó,
no hay nada que cantar.
Pero la gente tampoco sabe hablar.
Todos los habitantes del país
son concursantes de televisión,
van tarareando spots
en lugar de una canción,
su cabeza se deforma
llena de radiación.
Los niños paleozoicos
sueñan con dinosaurios de jardín
o Super Mario Bross
y su aparato importado de Japón.
Agujereamos el cielo polar,
no importa,
a nuestros hijos cubrirá,
y los bosques de papel
arden al amanecer,
destructores gigantescos
derrumbando icebergs.
Quien podrá detener
esta máquina infernal...
Viento, viento,
sopla y barre la ciudad.
Quien podrá evitar
la desolación total...
Lluvia, lluvia,
no demores en llegar.
Los perros de la guerra
se matan en un lejano lugar
con otros cien mil más,
los fabricantes de muerte
¿donde están?
Al otro lado de la "humanidad",
del bunker fluorescente y vertical
crecen niños silenciosos,
dioses de la oscuridad,
la esperanza es una línea de horizonte,
nada más.
Quien podrá detener
esta máquina infernal...
Viento, viento,
sopla y barre la ciudad.
Quien podrá evitar
la desolación total...
Lluvia, lluvia,
no demores en llegar.
Ésta es la última por ahora. Me gustaría componer algo con pleno sentido actual, musical y socialmente hablando. Estoy en ello.
ResponderEliminarEres un crak, tu hijo y tu familia tienen que estar superorgullosos de tí, y yo lo estoy de havberte conocido. Me encanta lo que haces. Besos.
ResponderEliminarAprovecho para decir que tenemos un amigo más en el Nido es un pintor de Estados Unidos, si lee esto que sepas que eres bienvenido amigo Craig Cantrell. Abrazos y nuestra amistad para tí.
Esa máquina infernal como todas las máquinas infernales terminará en un museo de historia con una cartel que pondrá:
ResponderEliminarFui la sombra que acompaña,
la oscuridad que rodea
y atrapa tu cordura.
Ahora soy...
Polvo en el viento.
Estuve anoche en el blog de Craig Cantrell, espero que pronto nos muestre sus pinturas en el Nido y poder traducir en palabras su mensaje.
ResponderEliminarSaludos Craig