(basado en dos iconos, uno que elegí, otro en el que me inscriben)
Con Los Beatles aprendí hambre.
Inglés también.
Cuando mataron a John lennon
en 1980,
lloré por la terrible injusticia:
Alguien who gave peace
a chance
moría víctima de la violencia.
Después me fui desenamorando de Paul.
Lentamente,
sin decepción.
Hoy sólo queda él.
With the beatles, separados
antes de mis trece años,
yo tan tarde siempre tarde tan yo,
supe de los corazones solitarios.
Nunca fue mi preferido,
aunque mi siempre torpe-mente
cuando buen arte encuentra
donde le corresponde ubica
dentro suya,
allá, en(la)cima de la colina
de la loca en lo más alto.
Debe de ser que he escalado demasiado,
yo, que padezco del mal de altura,
yo, que no le encuentro sentido a ese deporte
con cadáveres congelados como fotos finish,
hoy encuentro mi fotografía
en esa obra maestra del arte pop.
Sargenta pimienta nací
sin saberlo
encriptada
en las polichinelas de los circos ambulantes.
La morsa me acompaña.
He costumizado mi uniforme,
el de la banda de los corazones solitarios.
No importa que digas que me amas.
¿Qué tipo de estómago
bombea un corazón solitario
que no hay hambre que lo sacie?
Corazón sin anatomía que lo sustente,
como los que pintó Frida
suelta de su cuerpo,
enlazados ellos en el aire,
sin huesos —ya juntos, ya siempre juntos—
o con huesos rotos, rota ella
sin aparato digestivo,
sin siquiera colon irritable,
sólo oídos para despeñarse
ante la visión de su propia boca
corazón, corazón solo
sólo hueco para el hambre,
sólo palimpsesto de un autorretrato
antes de morir muerto de mudeces,
antes de salir salido de ingles,
¿qué boca puede alimentar
un corazón solitario
sino la que inventa
una autista de su música
para evitar el desequilibrio
del mal de altura?
Quemé naves y me incineré con ellas
para nunca/siempre –es LO mismo- volver a la orilla.
Corazón suicida,
corazón suicida,
corazón suicida.
Sofía Serra (De "El muriente")
Que bueno Sofía, me alegro de verte por aquí ya sabes que tengo problemas con tu blog y no puedo poner nada tuyo. Me alegro de que me hayas sorprendido con este poema tan musical y tan de nuestra época jajajjaajaá Besos.
ResponderEliminarLa verdad que si. Lucy in the Sky with Diamonds (en clave) jeje. Un poema psicodélico, donde los haya de los que más. Y vamos, ¿en qué año se separaron? jeje nada, nada, no pasa nada. Yo también me acuerdo.
ResponderEliminarHola, Loli, no sé por qué tienes esos problemas, de allí se puede copiar libremente, hasta yo misma lo hago "desde fuera", ya sabes...no sé...a veces los blogs van como quieren...
ResponderEliminarMiguel Ángel, hola, se separaron creo en el 69, siempre me lío porque no lo viví conscientemente, o sea que era pequeña. Cuando yo llegué a ellos, tenía 13 años, 1975...tengo 49, :)
Besos a los dos
jeje los mismos que cumplo este año, aunque todavía tengo 48
ResponderEliminarSaludos libertarios!!!
P.D. Hoy me siento guerrero, esta noche publicaré un texto que le gusta a Loli.
Hola Sofía.
EliminarUn gusto encontrarte por acá y meterme de lleno en tus poemas, aunque ya sabes, me pierda un poco en sus "meandros"... es cosa mía, sin duda.
Hasta pronto, un abrazo.
Hola María Socorro, ¡qué alegría me da verte!, :))
EliminarLo de los meandros debe ser cosa de la planicie del Guadalquivir, jeje.
Bueno, ya sabes, sé que hacemos poesía distinta, o que tal vez tengamos gusto distinto por cada estilo, pero yo admiro la tuya ...aunque algún poema tengo más clarillo, :), se me ha ido abstrayendo mucho el lenguaje, aunque es verdad que siempre me ha salido un poco críptica, ya sabes tú..:)
No sé ..no he visto ninguno tuyo por aquí, si me lees y has dejado alguno, avísame, ¿vale?
Yo también te doy un fuerte abrazo.
Miguel Ángel, entonces eres de los míos!, jajaja..no sólo por la edad (muy cercana), lo digo por lo de libertarios!, ;)...Muchos besos
Eliminar..Y vagarán los últimos anarquistas por las calles con los cuchillos afilados para cortar el pan de la amistad.
ResponderEliminarS Fortes, Querido Corto Maltes
Saludos, HERMANO!
Eliminar:)
Abrazos HERMANA!
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