Cada palabra
pende de un gancho
donde exhibe desnuda
su carne y su sangre
sus costillas unidas
sus vísceras obscenas.
Cuando quiere ser fuerte
habla con la frase
se ordena
extiende su espacio
se separa.
Cuando quiere convencer
habla con el párrafo
y las palabras zumban
formando líneas
a veces páginas.
Cada palabra
cuando quiere prosperar
aspira al texto
y el carnicero
si no está dormido
o ebrio
o copulando
se pone a ello.
Destile, que imaginación superior, me encanta lo que has escrito. Un beso.
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